- Vayamos a mi habitación -dijo a la oreja de Sergio. Éste se tapaba con una mano la otra oreja para escuchar lo que decía Gerard- Pero solo tres o cuatro personas, ya sabes, para seguir la fiesta allí tranquilamente, sin tanta peña.
Sergio se apartó y se lo pensó, observando a Gerard. Pero el rubio no le prestaba atención. Su mirada estaba dirigida hacia cierto castaño de 15 años y rostro angelical de ojos verdes que charlaba animadamente con un escandaloso Messi que iba muy contento. Él en cambio, dirigió la mirada hacia su querido Pedro, que en esos momentos estaba haciendo ver que estaba enfadado pero no podía porque estallaba a carcajadas. Sonrió al verle.
- De acuerdo -no habría tanta gente, no habría tanto ruido, podría estar disfrutando tranquilamente de la compañía de Pedro...Sí, en definitiva, era buena idea lo que proponía Piqué.
- Ves a avisar a Pedro y a Bojan. Os espero en el pasillo, aquí fuera -Sergio ya se iba a alejar cuando Piqué le frenó y añadió- Con discreción, que no quiero que se apunte más gente.
Tal y como hablaron, Gerard se fue hacia fuera disimulando, sin que se notara que estaba marchando. Hizo que buscaba a alguien entre la gente y en menos de diez segundos ya estaba fuera, respirando aliviado de haberse alejado de esa multitud. Le entraban ganas de volver a asomarse para ver si Bojan venía o no, pero se limitó a quedarse esperando pacientemente.
Sergio se acercó a Bojan, que seguía hablando con Messi.
- Aquí ya no hay nada interesante que hacer. Sígueme, nos vamos con la fiesta a otra parte -le dijo al oído discretamente para que no se enterara el argentino, pero como Bojan no reaccionó disimuladamente, Leo se dio cuenta que le estaban excluyendo de algo.
- ¡A veh que pasá acá! Menoh secretitos y máh contar -chilló indignado.
- Leo, tu quédate aquí un rato que luego volveré. Voy a explicarle unas cosas a Sergio y ahora vuelvo...-Bojan se había levantado e intentaba convencer a Leo en voz baja porque algunos de alrededor se habían girado para ver porqué chillaba el argentino.
- ¡No, no... -alzó el dedo índice en ademán de añadir algo más e incluso los ojos se le pusieron en blanco por un segundo de lo mal que iba- ...y no! Claro, como el arhentino no se entera de nada queréis deharle acá e iros con la fiehta a otra parte.
- Shttt, calla Leo
- ¡Pueh yo quiero un langohtino!
Finalmente Sergio y Bojan consiguieron apaciguarlo -prometiéndole su dichoso langostino- y éste último se lo llevó tranquilamente abriéndose paso entre la multitud, disimulando y haciendo ver que merodeaban por allí e incluso que bailaban. Mientras Bojan se ocupaba de Messi, Sergio se dirigió a buscar a Pedro. Le fue fácil llevárselo de allí aunque el canario también fuera muy contento. Le bastó con acercársele por detrás, rodearle con los brazos y susurrarle algo a la oreja de que se viniera con él, que le prometía que se lo pasarían muy bien en otro sitio.
Gerard Piqué alzó la vista y se encontró en el pasillo -ya fuera de la habitación- con Sergio acompañado de Pedro, y con Bojan...¡acompañado de Messi!
- También vendrá Messi -Sergio sonrió forzadamente. Áquel hecho no entraba dentro de sus planes. Gerard le lanzó una mirada recriminatoria sin que le viera el argentino- Le hemos prometido que tendrá su langostino, y cómo en tu habitación tenéis...
- En nuestra habitación no ten...-por suerte, Gerard se dio cuenta de la mentira de Sergio e intentó seguir el juego, aunque no muy contento de ello- Aaaaaah, ¡por supuesto! Sí sí. Tranquilo Leo, tendrás tus langostinos.
- ¡Sííííí, langohtinos! -dijo muy animado y acto seguido cayó durmiendo profundamente con la boca abierta encima del hombro de Bojan.
- ¿Qué es eso de "tu habitación"? ¿A dónde vamos Sergio? -Bojan se dirigió a Sergio algo molesto.
- Anem una estona a la meva habitació. ¿Cap problema, Bojan?1 -preguntó divertido Gerard Piqué con los brazos cruzados sobre el pecho.
Pedro estaba al margen de la conversación y jugaba con un Sergio que estaba pendiente de la conversación pero que también estaba pendiente de los brazos del canario que poco a poco le iban rodeando la cintura.
- Jo no tinc cap problema2 -mintió Bojan, que no le acababa de gustar la idea de acabar en la habitación de Gerard- però potser els teus companys d'habitació sí.3
- Tranquil, no hi ha ningú a l'habitació4 -Gerard sonreía burlonamente dirigiendo de manera alternada su vista hacia Bojan y luego hacia Leo que había caído en un sueño profundo sobre éste.
- Un segundo -dijo Sergio de repente. Se soltó de los brazos de Pedro cariñosamente -éste se quejó- y se adentró de nuevo a su habitación.
Bojan aprovechó esos pocos segundos para despertar a Leo, porque si no sería imposible desplazarle.
- Ya estoy aquí -sin darse cuenta ya había vuelto Sergio, que alzaba ante sus rostros algunas botellas de alcohol moviendo las cejas rápidamente.
Gerard se puso en cabeza y se dirigieron hacia su habitación. La misma habitación donde poco rato antes Bojan había entrado echo una furia. Gerard sonrió al recordar a Bojan pidiéndole explicaciones sobre si iba a ir o no. En unos pocos segundos ya estaban allí. Se paró ante la puerta para dejar pasar primero a los invitados.
- Qué fantáhtica...fantáhtica...fantáhtica habitación -Leo, apoyado en Bojan para no caerse, no sabía ni lo que decía.
- No te creas...-le contestó Gerard a Leo pensando en que la habitación podía parecer ordenada pero en realidad había miles de cosas amontonadas bajo las camas. Su mirada se cruzó con la de Bojan, que le había estado mirando muy atento, y añadió mirando fijamente a esos ojos verdes- Las apariencias engañan.
Bojan apartó la mirada rápidamente y se dio prisa para entrar, arrastrando a Leo como podía, mientras algo turbado, pensaba en el posible significado de que Gerard hubiese dicho eso último mirándole fijamente. ¿Había sido algun tipo de indirecta? Detrás suyo pasaron unos Sergio y Pedro muy juntos también, aunque no por los mismos motivos que Bojan y Leo. Finalmente Gerard cerró la puerta cuidadosamente y luego extendió sus brazos para posarlos encima de los hombros de Sergio y Pedro.
- ¿Qué? ¿Unos cubatas? -Gerard miraba sonriente a los muchachos des de su metro noventa y les guiñó un ojo, incitándoles.
- ¡Síí! Venga Sergio, tienes que beber más eh, que casi no has bebido todavía...-Pedro cogió de la mano a Sergio con rostro suplicante y con la otra mano libre le pellizcó cariñosamente en un costado que hizo que el muchacho se retorciera sonriendo.
Mientras los chicos mantenían esta conversación y se disponían a prepararlo todo, Bojan tenía que lidiar con un Leo borracho que a la que menos te lo esperabas se le flexionaban las piernas y casi caía desplomado al suelo. El muchacho de 15 años, maldiciendo a su amigo y resoplando del esfuerzo que tenía que hacer, le arrastró como pudo hasta la cama más alejada y le dejó caer allí de la manera más suave que pudo. La cabeza del argentino golpeó la cabecera de la cama por culpa de un error de cálculo de Bojan al dejarlo caer y pareció que Leo se había abierto la cabeza del ruido que provocó el impacto.
- ¡Halaaaa, vaya torta se ha dado! -gritó Pedro. Junto a él también habían vuelto sus cabezas Gerard y Sergio, sorprendidos y algo preocupados.
- ¡No pasa nada! -Bojan intentó quitarle importancia. Sus movientos eran torpes y nerviosos mientras colocaba bien a Leo en la cama y le tapaba con una sábana.
- Ohh...mirad. Duerme como un angelito -Pedro tenía una sonrisa de bobo en la cara y los ojos llorosos al presenciar esa escena tan entrañable.
- Si que debe dormir profundamente para no haberse ni despertado por el golpe...-Sergio alzó las cejas, sorprendido.
- Yo creo que de la hostia que le ha dado Bojan ha pasado a mejor vida y por eso ni se ha despertado.
- ¡Gerard! -le regañó Bojan al escuchar eso- Ha sido un accidente.
Gerard hundió sus hombros y siguió a su aire después de haber visto que el torso de Leo subía y bajaba debido a la respiración. Pedro y Sergio intercambiaron una mirada cómplice.
- Ey, pasarme un vaso -Bojan se sentó en el suelo, incorporándose al círculo que habían formado los chicos.
Rápidamente, Gerard -quién estaba sentado a su derecha- le tendió un vaso que peligraba con derramarse, pero Bojan lo cogió con cuidado. A Gerard no le pasó desapercibido que Bojan había cogido el vaso evitando rozar su mano, pero decidió no darle demasiada importancia. Se sentía bastante cómodo ante la presencia de esos muchachos aunque fueran un poco más pequeños que él. Eran divertidos, animados y siempre tenían algo que decir. Sintió algo de arrepentimiento al no haber dado antes ningún paso para conocer a estos chicos. Ahora ya era demasiado tarde porque Gerard se encontraba en una cuenta atrás hacia su partida al Manchester. En vez de entristecerse, le vino un repentino optimismo -seguramente causado por el alcohol- que le hizo mentalizarse en que precisamente porque eran las últimas semanas que pasaba allí, lo tenía que disfrutar al máximo.
Sergio se lo estaba pasando en grande. Estaba gratamente sorprendido con Gerard. Nunca hubiese pensado que pudiesen llevarse tan bien y divertirse juntos. Todavía se preguntaba cómo habían pasado de caerse mal a estar reunidos allí. Estaba claro que todo había comenzado a partir del extraño vínculo que había surgido entre Gerard y Bojan. Se anotó como tarea pendiente interrogar en profundidad a Bojan.
Bojan se iba mostrando más desinhibido, y a cada trago de su bebida iba olvidando aspectos negativos relacionados con Gerard, como por ejemplo la rabia que sentía hacia él cuando el rubio le hacia enfadar con su comportamiento. También olvidó los motivos por los que se sentía raro al estar cerca de Gerard y por los que se había ido distanciando en los últimos días.
Gerard seguía riendo y estaba contento al volver a tener cierta complicidad con Bojan. Él no era tonto, y se había dado cuenta que desde que pasó aquel incidente en que le comenzó a besar el cuello al chico de quince años, no se había comportado de la misma manera con él. Ambos se dijeron que no pasaba nada, que todo estaba bien. Por parte de Gerard era cierto, pero en el caso de Bojan, sus actos no se correspondían con lo que había dicho. Eludía mirar al rubio a los ojos, establecer una conversación con él o también evitaba el contacto físico. Pero ahora mismo, era como si todo eso no existiera.
Sergio se apartó y se lo pensó, observando a Gerard. Pero el rubio no le prestaba atención. Su mirada estaba dirigida hacia cierto castaño de 15 años y rostro angelical de ojos verdes que charlaba animadamente con un escandaloso Messi que iba muy contento. Él en cambio, dirigió la mirada hacia su querido Pedro, que en esos momentos estaba haciendo ver que estaba enfadado pero no podía porque estallaba a carcajadas. Sonrió al verle.
- De acuerdo -no habría tanta gente, no habría tanto ruido, podría estar disfrutando tranquilamente de la compañía de Pedro...Sí, en definitiva, era buena idea lo que proponía Piqué.
- Ves a avisar a Pedro y a Bojan. Os espero en el pasillo, aquí fuera -Sergio ya se iba a alejar cuando Piqué le frenó y añadió- Con discreción, que no quiero que se apunte más gente.
Tal y como hablaron, Gerard se fue hacia fuera disimulando, sin que se notara que estaba marchando. Hizo que buscaba a alguien entre la gente y en menos de diez segundos ya estaba fuera, respirando aliviado de haberse alejado de esa multitud. Le entraban ganas de volver a asomarse para ver si Bojan venía o no, pero se limitó a quedarse esperando pacientemente.
Sergio se acercó a Bojan, que seguía hablando con Messi.
- Aquí ya no hay nada interesante que hacer. Sígueme, nos vamos con la fiesta a otra parte -le dijo al oído discretamente para que no se enterara el argentino, pero como Bojan no reaccionó disimuladamente, Leo se dio cuenta que le estaban excluyendo de algo.
- ¡A veh que pasá acá! Menoh secretitos y máh contar -chilló indignado.
- Leo, tu quédate aquí un rato que luego volveré. Voy a explicarle unas cosas a Sergio y ahora vuelvo...-Bojan se había levantado e intentaba convencer a Leo en voz baja porque algunos de alrededor se habían girado para ver porqué chillaba el argentino.
- ¡No, no... -alzó el dedo índice en ademán de añadir algo más e incluso los ojos se le pusieron en blanco por un segundo de lo mal que iba- ...y no! Claro, como el arhentino no se entera de nada queréis deharle acá e iros con la fiehta a otra parte.
- Shttt, calla Leo
- ¡Pueh yo quiero un langohtino!
Finalmente Sergio y Bojan consiguieron apaciguarlo -prometiéndole su dichoso langostino- y éste último se lo llevó tranquilamente abriéndose paso entre la multitud, disimulando y haciendo ver que merodeaban por allí e incluso que bailaban. Mientras Bojan se ocupaba de Messi, Sergio se dirigió a buscar a Pedro. Le fue fácil llevárselo de allí aunque el canario también fuera muy contento. Le bastó con acercársele por detrás, rodearle con los brazos y susurrarle algo a la oreja de que se viniera con él, que le prometía que se lo pasarían muy bien en otro sitio.
Gerard Piqué alzó la vista y se encontró en el pasillo -ya fuera de la habitación- con Sergio acompañado de Pedro, y con Bojan...¡acompañado de Messi!
- También vendrá Messi -Sergio sonrió forzadamente. Áquel hecho no entraba dentro de sus planes. Gerard le lanzó una mirada recriminatoria sin que le viera el argentino- Le hemos prometido que tendrá su langostino, y cómo en tu habitación tenéis...
- En nuestra habitación no ten...-por suerte, Gerard se dio cuenta de la mentira de Sergio e intentó seguir el juego, aunque no muy contento de ello- Aaaaaah, ¡por supuesto! Sí sí. Tranquilo Leo, tendrás tus langostinos.
- ¡Sííííí, langohtinos! -dijo muy animado y acto seguido cayó durmiendo profundamente con la boca abierta encima del hombro de Bojan.
- ¿Qué es eso de "tu habitación"? ¿A dónde vamos Sergio? -Bojan se dirigió a Sergio algo molesto.
- Anem una estona a la meva habitació. ¿Cap problema, Bojan?1 -preguntó divertido Gerard Piqué con los brazos cruzados sobre el pecho.
Pedro estaba al margen de la conversación y jugaba con un Sergio que estaba pendiente de la conversación pero que también estaba pendiente de los brazos del canario que poco a poco le iban rodeando la cintura.
- Jo no tinc cap problema2 -mintió Bojan, que no le acababa de gustar la idea de acabar en la habitación de Gerard- però potser els teus companys d'habitació sí.3
- Tranquil, no hi ha ningú a l'habitació4 -Gerard sonreía burlonamente dirigiendo de manera alternada su vista hacia Bojan y luego hacia Leo que había caído en un sueño profundo sobre éste.
- Un segundo -dijo Sergio de repente. Se soltó de los brazos de Pedro cariñosamente -éste se quejó- y se adentró de nuevo a su habitación.
Bojan aprovechó esos pocos segundos para despertar a Leo, porque si no sería imposible desplazarle.
- Ya estoy aquí -sin darse cuenta ya había vuelto Sergio, que alzaba ante sus rostros algunas botellas de alcohol moviendo las cejas rápidamente.
Gerard se puso en cabeza y se dirigieron hacia su habitación. La misma habitación donde poco rato antes Bojan había entrado echo una furia. Gerard sonrió al recordar a Bojan pidiéndole explicaciones sobre si iba a ir o no. En unos pocos segundos ya estaban allí. Se paró ante la puerta para dejar pasar primero a los invitados.
- Qué fantáhtica...fantáhtica...fantáhtica habitación -Leo, apoyado en Bojan para no caerse, no sabía ni lo que decía.
- No te creas...-le contestó Gerard a Leo pensando en que la habitación podía parecer ordenada pero en realidad había miles de cosas amontonadas bajo las camas. Su mirada se cruzó con la de Bojan, que le había estado mirando muy atento, y añadió mirando fijamente a esos ojos verdes- Las apariencias engañan.
Bojan apartó la mirada rápidamente y se dio prisa para entrar, arrastrando a Leo como podía, mientras algo turbado, pensaba en el posible significado de que Gerard hubiese dicho eso último mirándole fijamente. ¿Había sido algun tipo de indirecta? Detrás suyo pasaron unos Sergio y Pedro muy juntos también, aunque no por los mismos motivos que Bojan y Leo. Finalmente Gerard cerró la puerta cuidadosamente y luego extendió sus brazos para posarlos encima de los hombros de Sergio y Pedro.
- ¿Qué? ¿Unos cubatas? -Gerard miraba sonriente a los muchachos des de su metro noventa y les guiñó un ojo, incitándoles.
- ¡Síí! Venga Sergio, tienes que beber más eh, que casi no has bebido todavía...-Pedro cogió de la mano a Sergio con rostro suplicante y con la otra mano libre le pellizcó cariñosamente en un costado que hizo que el muchacho se retorciera sonriendo.
Mientras los chicos mantenían esta conversación y se disponían a prepararlo todo, Bojan tenía que lidiar con un Leo borracho que a la que menos te lo esperabas se le flexionaban las piernas y casi caía desplomado al suelo. El muchacho de 15 años, maldiciendo a su amigo y resoplando del esfuerzo que tenía que hacer, le arrastró como pudo hasta la cama más alejada y le dejó caer allí de la manera más suave que pudo. La cabeza del argentino golpeó la cabecera de la cama por culpa de un error de cálculo de Bojan al dejarlo caer y pareció que Leo se había abierto la cabeza del ruido que provocó el impacto.
- ¡Halaaaa, vaya torta se ha dado! -gritó Pedro. Junto a él también habían vuelto sus cabezas Gerard y Sergio, sorprendidos y algo preocupados.
- ¡No pasa nada! -Bojan intentó quitarle importancia. Sus movientos eran torpes y nerviosos mientras colocaba bien a Leo en la cama y le tapaba con una sábana.
- Ohh...mirad. Duerme como un angelito -Pedro tenía una sonrisa de bobo en la cara y los ojos llorosos al presenciar esa escena tan entrañable.
- Si que debe dormir profundamente para no haberse ni despertado por el golpe...-Sergio alzó las cejas, sorprendido.
- Yo creo que de la hostia que le ha dado Bojan ha pasado a mejor vida y por eso ni se ha despertado.
- ¡Gerard! -le regañó Bojan al escuchar eso- Ha sido un accidente.
Gerard hundió sus hombros y siguió a su aire después de haber visto que el torso de Leo subía y bajaba debido a la respiración. Pedro y Sergio intercambiaron una mirada cómplice.
- Ey, pasarme un vaso -Bojan se sentó en el suelo, incorporándose al círculo que habían formado los chicos.
Rápidamente, Gerard -quién estaba sentado a su derecha- le tendió un vaso que peligraba con derramarse, pero Bojan lo cogió con cuidado. A Gerard no le pasó desapercibido que Bojan había cogido el vaso evitando rozar su mano, pero decidió no darle demasiada importancia. Se sentía bastante cómodo ante la presencia de esos muchachos aunque fueran un poco más pequeños que él. Eran divertidos, animados y siempre tenían algo que decir. Sintió algo de arrepentimiento al no haber dado antes ningún paso para conocer a estos chicos. Ahora ya era demasiado tarde porque Gerard se encontraba en una cuenta atrás hacia su partida al Manchester. En vez de entristecerse, le vino un repentino optimismo -seguramente causado por el alcohol- que le hizo mentalizarse en que precisamente porque eran las últimas semanas que pasaba allí, lo tenía que disfrutar al máximo.
Sergio se lo estaba pasando en grande. Estaba gratamente sorprendido con Gerard. Nunca hubiese pensado que pudiesen llevarse tan bien y divertirse juntos. Todavía se preguntaba cómo habían pasado de caerse mal a estar reunidos allí. Estaba claro que todo había comenzado a partir del extraño vínculo que había surgido entre Gerard y Bojan. Se anotó como tarea pendiente interrogar en profundidad a Bojan.
Bojan se iba mostrando más desinhibido, y a cada trago de su bebida iba olvidando aspectos negativos relacionados con Gerard, como por ejemplo la rabia que sentía hacia él cuando el rubio le hacia enfadar con su comportamiento. También olvidó los motivos por los que se sentía raro al estar cerca de Gerard y por los que se había ido distanciando en los últimos días.
Gerard seguía riendo y estaba contento al volver a tener cierta complicidad con Bojan. Él no era tonto, y se había dado cuenta que desde que pasó aquel incidente en que le comenzó a besar el cuello al chico de quince años, no se había comportado de la misma manera con él. Ambos se dijeron que no pasaba nada, que todo estaba bien. Por parte de Gerard era cierto, pero en el caso de Bojan, sus actos no se correspondían con lo que había dicho. Eludía mirar al rubio a los ojos, establecer una conversación con él o también evitaba el contacto físico. Pero ahora mismo, era como si todo eso no existiera.
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1. Vamos un rato a mi habitación. ¿Algún problema, Bojan?
2. Yo no tengo ningún problema
3. Pero quizás tus compañeros de habitación sí
4. Tranquilo, no hay nadie en la habitación
3 comentaris:
UY uy uuuuuy, esa ultima fraseee, suena a que algo va a pasar hohoho
espero q se anime esto yyaaaa kiero pornoooooooo xD jo jajajajaj
sho quiero un langohtinooooooooooooo!!!
Pobre Leo, lo ponéis de borrachuzo, de langohtinero, Bojan por poco no lo mata!
Es verdá, ya se me había olvidado que Piqué se ibaaa!!!
ahora que va a pasaaaaaarrr!!! afuu
A mí el Busquets no me da buena espina... veremo a veeeh!
Pedro con los ojos llorosos viendo a Bojan acostar a Leo (LLLLLL)
Sois las mejores!!
P.D: hoy toca caaap!
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