13 d’agost del 2010

Capítulo trece

Un dolor punzante en la sien despertó a Bojan. Casi sin poder abrir los ojos y con la boca pastosa, se incorporó en la cama de una habitación a la cual no recordaba haber llegado. Miró a lado y lado de su cama, y fue al ver a Messi estirado en una cama a su izquierda cuando empezó a recordar. La fiesta, los cubatas, sus amigos pasándoselo de muerte, casi les pillan en la habitación bebidos, se escondió en la cama con Gerard... ¡Gerard! Se levantó desorientado y vio que Gerard no estaba en la habitación, ni tampoco Pedro y Sergio. ¿Dónde estaban? ¿Volvió Gerard después de salir? Cientos de preguntas se amontonaban en su cabeza, pero las dejó de lado para acercarse a Messi preocupadamente.
- Leo, despierta - dijo sacudiéndolo suavemente del hombro.- ¡Levántate! ¡Dormilón de mierda! -chilló al ver que no reaccionaba.- ¡LEEEOOOO! -con esta última sacudida reaccionó.

Empezó a desperezarse y a levantarse lentamente; fue entonces cuando Bojan vio la mancha rojiza en la almohada.

- ¿¡Esto es sangre!? -señaló alarmado hacia la almohada.

Messi, asustado y aturdido, se giró a ver que señalaba Bojan.

- ¿Qué me hisihteis? -se llevó la mano a la cabeza, notando la sangre seca en su pelo- ¿Por qué no me acuerdo de nada?

Bojan le explicó casi todo lo ocurrido la noche anterior - obviamente no le contó lo de Gerard- y ayudó a su amigo a limpiarle la herida. Se adecentaron un poco la ropa y salieron hacia su habitación, aún sin saber sobre el paradero de Sergio, Pedro y Gerard. Bojan andaba un poco nervioso por éste último porque no sabía cómo iba a reaccionar esta vez, si se volverían a distanciar. Después de ducharse bajaron al comedor a desayunar, donde se encontraron sentados alrededor de una mesa a sus tres amigos, todos con caras largas.

- Vasha carah, ¿no? La resaca... - dijo Messi mientras se sentaba felizmente en una silla. 
- Pf, si sólo fuera eso... - contestó Pedro.
- ¿Por qué, qué pasa? - preguntó esta vez Bojan mirando de reojo a Gerard, que se aguantaba la cabeza con los brazos apoyados sobre la mesa.
- Nos han pillado.
- Bueno en verdad han pillado a los que estaban en la habitación, a nosotros no - añadió rápidamente Sergio -, pero como somos los que dormimos allí... Nos han castigado, tenemos que limpiar todas las habitaciones la semana que viene.
- ¿Y los demás? - se indignó Bojan.
- También, pero ellos sólo tienen que encargarse de limpiar los lavabos.
- Sherard, ¿a vóh también os han cahtigado?
- ¿Eh? - dijo volviendo en si - No, no.. A mí no. Sólo tengo sueño y un dolor de cabeza que no puedo con él.

Miró a Bojan casi con vergüenza, esperó a que sus miradas se cruzaran y volvió a agachar la cabeza entre sus brazos. Éste le devolvió la mirada un tanto confundido, se sonrojó al recordar la reacción que había provocado en su amigo.

- Vamos fuera, quiero que me de el aire - afirmó Bojan.

Pedro y Sergio le siguieron con la misma cara que se les había quedado cuando el director de la Masia los había llamado a su despacho, Gerard andaba con cara de estar debatiendo algo en su fuero interno y Messi se tocaba dolorido el lugar de la cabeza donde le había quedado una pequeña herida. 
A pesar de sentir pesadez en el cuerpo, les vino bien el fresco matinal de finales de mayo. Se llevaron una pelota y entre los cinco empezaron un rondo, aunque acabaron chutando penaltis. Sergio esperó el momento oportuno para acercarse a Bojan, y lo encontró cuando pararon para beber agua.

- ¿Qué, qué pasó ayer? - le preguntó en voz baja.
- Eso mismo te pregunto yo a ti - sabía que con Sergio era imposible disimular, así que ni se molestó en ello.
- No me cambies de tema. La luz estaría apagada, pero no estamos sordos. - atacó de nuevo, secándose la boca con el filo de la camiseta.
- "Más te gusta a tí" - dijo Bojan burlonamente, poniendo voz aguda y las manos en sus mofletes al imitar a Pedro.
- ¿Se...se nos escuchó? - se puso blanco - Mira que le he dicho veces que no hable tanto mientras...eh...mientras...
- Bueno Sergio, no hace falta decir nada más. Puedo confiar en ti, ¿no? - el de Badia asintió.
- Y luego dicen que si Pedro y yo somos demasiado amigos... - dijo Sergio para sí.

Cuando volvieron al campo, sus amigos ya estaban estirando. Decidieron volver a sus habitaciones hasta la hora de la comida, para la que quedaba sólo una hora. 

Al girar por el pasillo de su habitación, Gerard se volteó una vez más para ver a Bojan y Messi en la puerta de la habitación que compartían. Por alguna razón, esperaba que le preguntaran si quería ir con ellos. Durante toda la mañana no se había podido quitar de encima un extraño sentimiento. Esta vez no pensaba fingir que no le importaba lo que había pasado porque, a parte de que era algo difícil de quitarle importancia, Bojan estaba raro con él.

Bojan y Messi se estiraron cada uno en su cama, descansando un poco antes de ir a comer.
- Oshe, ¿qué ha cambiado entre vos y Sherard? ¿Por qué ahora viene con nosotroh y vos no le desís nada? - Messi había estado toda la mañana dándole vueltas al tema, que lo tenía bastante irritado.
- Nada que te interese.
- ¿Acaso no os acordás de todo lo que él y sus amigos nos han hecho? - Bojan no pudo rebatirle nada, porque sabía que en el fondo Leo tenía razón - Mirá, sho sólo te digo que no te fies mucho de ese.
- Sé cuidarme, Leo - dijo Bojan firmemente con la mirada clavada en el techo.

Pasaron un par de minutos en los que se quedaron en absoluto silencio.

- Boshan... No te riah de mi, pero... siento que cada ves ehtáh máh pendiente a Sherard y a mi me dejás de lado y... no quiero perderte como amigo - soltó Leo de golpe.
- ¡Pero qué dices! - Bojan, incrédulo, se incorporó en la cama - Dime, ¿en qué momento te he dejado de lado? No seas tonto, siempre serás mi mejor amigo - saltó encima de su amigo y le revolvió el pelo con el puño


- ¡Què imbècils!/ ¡Qué imbéciles! -dijo con sorna un compañero de habitación de Gerard durante la comida, mientras dirigía una mirada al grupo de Pedro, Sergio y los chavales de esta edad.
- Per què? Què ha passat?/ ¿Por qué? ¿Qué ha pasado? -un muchacho muy corpulento acababa de incorporarse a la mesa con un plato a rebosar de pasta.
- Què ahir van montar una festa a les habitacions mentres no estaven els profes i els han pillat. Mira'ls/ Que ayer montaron una fiesta en las habitaciones mientras no estaban los profes y les han pillado. Míralos -señaló con un golpe de cabeza a Messi y Bojan, que se estaban peleando para ver quien cogía el último panecillo- Només cal veure-lis la cara, jaja. Oi, Gerard?/ Sólo hace falta verles la cara, jaja. Verdad, Gerard?

En otra ocasión, hubiese sido Gerard quién se hubiera estado metiendo con los pequeños y provocando las carcajadas de sus compañeros, pero esta vez, sentía que no podía participar y burlarse de ellos al recordar lo bien que se lo pasó la noche anterior con ellos. Su mano se había cerrado con fuerza debajo del mantel mientras comía e intentaba controlarse las ganas de girarle la cara al que creía su amigo y compañero.

Sabía perfectamente que esta gente con la que tanto se había reído de los demás, no significaría nada para él ni la recordaría con nostalgia cuando estuviera en Manchester. Como mucho le quedaba una semana o dos en la Masia.

- Aquest tal Bojan/ Este tal Bojan -prosiguió el compañero, señalando con la mirada- és al que més mania li tinc. No em faria pena si desgraciadament es caigués per les escales, trencant-se les cames i no podent seguir jugant a la Masia.../ es al que más manía le tengo. No me daría pena si desgraciadamente se cayera por las escaleras, rompiéndose las piernas y no podiendo seguir jugando en la Masia...

Gerard se levantó ferozmente de la silla, impulsándola hacia atrás y golpeando la mesa con las manos tan fuertemente que saltaron todas las cosas que había en ella. La compañeros de su mesa, le miraban aterrorizados. Era la primera vez que veían a Gerard comportarse así con ellos. Los chicos de alrededor también se habían asustado al oir el golpe. Gerard, desde su sitio, estiró el brazo y cogió con violencia a su compañero por el cuello de la camiseta, obligándole a levantarse de la silla. Éste le miraba con los ojos llorosos, suplicando clemencia. El rostro de Gerard estaba enfurecido.

- Gerard Piqué -una voz grave le sacó de ese trance violento en el que había entrado- Al despatx del director ARA MATEIX./ Al despacho del director AHORA MISMO

El comedor se había quedado en silencio en cuanto el Míster se había puesto en pie en la mesa dónde comían los profesores, entradores, encargados, etc. y le había hablado con seriedad al rubio. Gerard no apartó ni un segundo la mirada del compañero de habitación que había estado diciendo estúpideces de los pequeños. Bojan y Messi se habían dedicado una mirada de sorpresa, preguntándose que habría pasado. Pedro se quedó a medio camino de llevarse un trozo de carne a la boca. Sergio estaba preocupado: algo muy grave le habrían dicho a Gerard para que reaccionara de esta manera con sus amigos, si es que así se les podía llamar.



- No penses dir res? No ens penses explicar el per què de la teva reacció?/ ¿No piensas decir nada? ¿No nos piensas explicar el por qué de tu reacción? -le preguntaba el director de la Masia por enésima vez, sentado detrás de un escritorio en una silla de cuero negro con un respaldo tan alto que le sobrepasaba la cabeza. En su cara, más que enfado, se veía preocupación.

Gerard, sentado de manera chulesca, con las piernas estiradas y las manos cruzadas encima de su barriga, miraba el suelo como si fuera la cosa más interesante del mundo mientras seguía guardando silencio.

- Ets un jugador excel·lent, i en el fons també un bon company. Entenc que no estiguis en un bon moment. No és fàcil haver de marxar tan lluny de casa... Com que no ha anat a més la discussió amb el teu company, amb unes disculpes estarà tot solucionat. Entesos?/ Eres un jugador excelente, y en el fondo también un buen compañero. Entiendo que no estés en un buen momento. No es fácil tener que irse tan lejos de casa... Como que no ha ido a más la discusión con tu compañero, con unas disculpas estará todo solucionado. ¿Entendido?
- No.
- No què? -preguntó escéptico el director, creyendo no haberle entendido bien.
- No penso demanar-li disculpes./ No pienso pedirle disculpas
- Estàs segur, noi? No m'agradaria.../ ¿Estás seguro, chico? No me gustaría... -comenzó en tono amenazante el director.
- No penso demanar-li disculpes, he dit/ No pienso pedirle disculpas, he dicho -repitió Gerard de manera firme, interrumpiendo al director.
- Llavors no em deixes altre remei/ Entonces no me dejas otro remedio -suspiró el director, haciendo un movimiento de negación con la cabeza- Estàs castigat. A partir de la setmana que ve, juntament amb altres companys, et tocarà netejar TOTES les habitacions de la Masia./ Estás castigado. A partir de la semana que viene, juntamente con otros compañeros, te tocará limpiar TODAS las habitaciones de la Masia.
- Quins...companys?/ ¿Qué...compañeros? -preguntó temeroso, queriendo confirmar lo evidente.
- Bojan Krkic i companyia./ Bojan Krkic y compañía
- Quèè!?

3 comentaris:

Zerhia ha dit...

hijo puta el gerardo, mas chulo que un ocho el tío!
Tiaa! pero como va a faltar solo 2 semanas para irseee?? pues van a tener que hacer un folleteo exprés xq si no em sentire muuuuuuuuy decepcionada!

Seguid perracas, seguid!

trionco ha dit...

"folleteo express"

Me gusta, apoyo la moción xD

Y bueno, a ver qué pasa con estos mientras limpian... el polvo, jijijiijij

Pobre Messi, que cree que lo abandonará Boshan... jeje xD

Leticia ha dit...

me rajo muchisimo con messsi JAJAJAJAJAJ aaay me poneeeee imaginandome al gerard ahi tó vacilon *-* me lo follo eh JAJAJ no ya, seguid PUTESSSSSSSSSSSSS!!!!!!!!