- Mmm... -Pedro se relamía ante su vaso.
Ya estaba a punto de darle un sorbo cuando Sergio le frenó y le quitó el vaso de la mano. Pedro se quedó mirándole con la boca abierta ante tal acto de osadía. ¡Le había dejado con las ganas!
- ¡Devúelveme mi...mi...vaso! -le costaba un poco hablar.
- No, ya basta por hoy -Sergio había adoptado un cierto tono de madre sobreprotectora. Tuvo que alzar varias veces el vaso de Pedro porque éste intentaba alcanzarlo y quitárselo de las manos.
- Jo... -dijo finalmente desanimado y poniendo morritos cuando vio que no podia recuperar su vaso, quedándose quieto de nuevo y así dándose por vencido.
Se arrastró hacia Gerard que estaba a su izquierda y había presenciado la escena con una sonrisa divertida en la cara. Cuando Pedro le cogió el brazo con fuerza y lo apretó contra su pecho se quedó un poco sorprendido pero no hizo nada por apartar al chico. Pedro le sacó la lengua a Sergio sonriendo, quién se estaba poniendo cada vez más celoso al ver como su amigo se mostraba tan cariñoso con Gerard Piqué. Bojan bebía frenéticamente de su vaso, intentando mostrarse calmado, aunque sus manos estaban tan crispadas alrededor del vaso que estaba a punto de romperse. Como era de plástico malo, acabó rajándose y el líquido que había dentro salpicó a la ropa de Bojan y le hizo un poco de daño en el dedo.
- ¡Aay! Mierda, ya me he manchado... - dijo sacudiéndose la camiseta como si así fuera a secarse.
- ¿Te has hecho daño? - dijo Sergio arrastrándose a gatas hasta Bojan. Cogió el dedo de Bojan mientras miraba de reojo a Pedro y Gerard.
- Esto.. sí, pero no es nada. - contestó extrañado al ver lo que estaba haciendo Sergio.
- Sácate la camiseta, que se te ha manchado - le ordenó en voz muy suave.
Antes de que Bojan pudiese reaccionar, Sergio le levantaba lentamente la camiseta mientras Pedro y Gerard los contemplaban atónitos. Bojan se dio cuenta de que la cara de Gerard no era de indiferencia precisamente, así que le siguió el juego a Sergio. Éste le puso una mano en su pecho, donde tenía la piel húmeda. Bojan no pudo reprimir una risa al ver la cara de Sergio, que intentava mirar con lascivia a Pedro y a él a la vez. Se incorporó para levantarse pero Sergio se agarró a su cintura, a lo que Bojan también le rodeó con los brazos. Estaban quedándose con ellos, los dos miraban entre divertidos y provocadores a Pedro y Gerard.
- Oye, quítale las manos de encima a mi Sergio! - gritó Pedro enfadado, de rodillas y señalando a Bojan.
- Pues apartate tú primero de Gerard - respondió.
- ¡Ni que fuera tuyo! - dijo burlonamente.
- No, pero tú eres mío - Sergio había soltado a Bojan y ahora iba por Pedro, quien, de una carcajada, le saltó encima.
- Bieeeeeeeeeeen - dijo Pedro.
- Oye, vosotros dos soy muy amigos, ¿no? - preguntó Gerard entre risas a Pedro - Demasiado amigos, diría yo...
Mientras tanto, Bojan se había levantado y estaba de espaldas a ellos rebuscando entre los cajones del armario que había al lado de una de las literas entre las que estaban sentados. En el primer cajón que abrió sólo había ropa interior -de dimensiones bastante grandes- , así que se dispuso a rebuscar el segundo en busca de una camiseta que ponerse. Cuando iba a sacar una, alguien le empujó por las costillas tirándolo agresivamente en la cama.
- Què fas mirant al meu calaix? / Qué haces mirando en mi cajón? -le vaciló Gerard con una mano en la clavícula de Bojan sujétandole firmemente.- Els nens petits ja haurien d'estar dormint a aquesta hora. / Los niños pequeños deberían estar durmiendo a esta hora.
Bojan se esforzaba inútilmente para incorporarse, así que acabó por dejar de hacer fuerza. En el momento en el que Gerard bajó la guardia y empezó a reirse de él, el más pequeño actuó.
- Tu també hauries d'estar al llit / Tú también deberías estar en la cama - con un movimiento rápido consiguió lanzarle con fuerza contra el colchón.
Sergio, que estaba apurando el último sorbo de su bebida, bajó el vaso para contemplar a Pedro, que se estaba partiendo de la risa al observar algo que le señalaba con el dedo índice. Miró hacia la cama y se quedó atónito cuando vio como Gerard y Bojan peleaban en la cama para ver quien inmovilizaba al otro, pero ninguno lo conseguía y solo se veía un revoltijo de manos, brazos y piernas acompañado de risas e insultos.
Sergio, sin poder conetener el irrefrenable impuslo de lanzarse encima de Bojan y Gerard y aplastarlos, saltó sobre ellos cayendo sobre Bojan y aplastándolo a su vez contra Gerard. Se oyó un quejido de dolor por parte de Gerard, que estaba abajo del todo, y Bojan, con su cara en el hueco del cuello del rubio, gritó sin querer en su oído.
Sin dejar tiempo a que se repusieran, Pedro saltó también encima de los tres chicos.
- ¡Oooh sí Sergio! - gemía Pedro, restregándose por encima de Sergio.
- ¡EH! - gritó Gerard histérico y trabándose al decir las palabras - Aquí orgías no, eh?!
Al incorporarse torpemente para salir desde abajo del todo, topó con la cara de Bojan, el cual estaba estirado totalmente sobre él. Bojan también había intentado levantarse y tenía una mano apoyada en el pecho de Gerard y otra sobre el colchón. Se miraron fijamente un instante, sus caras estaban muy cerca, tanto que Bojan se puso bizco.
- ¿Habéis oido eso? - dijo Sergio, levantándose de repente - Hooostia, que mareo - se llevó una mano a la cabeza.
- Uf, menos mal - suspiraron aliviados Bojan y Gerard al tener un peso menos encima.
- Creo que... viene... algguien.
Los cuatro se quedaron en silencio, intentando oír el supuesto ruido de fuera de la habitación. Oyeron unas voces graves y entre ellas reconocieron al hombre que cada noche le echaba un vistazo al pasillo de las habitaciones y apagaba las luces. Gerard se puso de pie rápidamente y escondió de una patada bajo la litera las botellas de alcohol y los vasos que habían en el suelo.
- Vosotros, allí -señaló-, al armario - dijo con dificultad, dirigiéndose a Pedro y Sergio.
- ¡Sergio, si entramos... luego tendremos que salir del armario! - exclamó el canario.
- Shhh - Sergio le puso la mano en la boca y se escondieron donde Gerard les había indicado.
Bojan apagó la luz, deshizo la cama y se tapó bajo las sábanas, haciendo que todo intento de pasar desapercebido fuese nulo.
- Joder, joder... - Gerard estaba de pie, desorientado a oscuras y sin saber qué hacer ni dónde esconderse.
Bojan sacó el brazo de debajo de las sábanas y con un gesto brusco atrajo a Gerard hacia él cogiéndole de su camiseta, provocando que el chico se desestabilizara y cayera desastrosamente en la cama. El más grande reaccionó justo cuando ya se comenzaba a abrir un poco la puerta de la habitación y entraba algo de luz del pasillo. Se acercó a Bojan con el corazón latiéndole fuertemente para intentar burlar los ojos del vigilante y que no viera que en esa cama había dos personas, cosa que no gustaba a los profesores porque los chavales estaban de cháchara en lugar de dormir.
Aunque los muchachos hubieran consumido mucho alcohol, todavía eran conscientes de que tenían que hacer un esfuerzo para no ser pillados. Gerard notó como Bojan le agarraba de la camiseta por el pecho y le acercaba más hacia a él, tanto, que el rubio pensó que físicamente eso no era posible. Aun así, las manos de Bojan le apremiaban tanto para que se acercara a él que le obedeció y rodeó al muchacho con sus grandes brazos de manera que se quedaron abrazados, sintiéndose. Bojan cerró los ojos, aunque no sentía miedo. Se sentía protegido y oculto entre los brazos de Gerard, aunque también un poco claustrofóbico y sin margen de movimientos.
Silencio. Tensión. Voces de adultos que se quejaban de los muchachos que dejaban las luces encendidas por la noche. Dos cuerpos juntos y apretados. Calidez. Los ojos de Gerard y Bojan no alcanzaban a ver que estaba pasando en la puerta. Bojan no veía más allá de la camiseta de Gerard, donde su mejilla estaba aprisionada contra la tela y Gerard estaba de espaldas a la puerta, con el cabello castaño de Bojan rozándole la cara y el cuello del muchacho muy próximo a sus labios. "Este cuello...yo lo he probado" pensó, pero rápidamente se quitó ese pensamiento de la mente "Gerard, ¿QUÉ COÑO HACES pensando de esa manera sobre un crío de quince años?". Sergio miraba fijamente a Pedro mientras le tapaba la boca y le rogaba con la mirada que no hiciera ningún ruido. Unos segundos de silencio y la luz se apagó. Alguien la había apagado y ahora se oían pasos en la lejanía.
Gerard y Bojan notaron como los latidos del corazón de cada uno iban disminuyendo al haber pasado ya el peligro. De todas formas, esperaron unos segundos antes de separarse. Gerard se echó hacia atrás, perdiendo esa sensación de abrazar a lopetibó que no era la primera vez que experimentaba. Bojan volvió a recuperar su espacio vital mientras suspiraba aliviado en la oscuridad. No intercambiaron ninguna mirada. Simplemente se apartaron como si corrieran el peligro de quemarse al tocarse. "No sóc una pedra" recordó esas palabras Bojan que hace poco había pronunciado Gerard y se removió inquieto en la cama, a pocos centímetros del rubio. "¿Qué estaría pensando Gerard cuando me abrazaba?".
Sergio y Pedro salieron de detrás del armario. Alguno de ellos dos se tropezó con algo que había en el suelo y se quejó en voz baja.
- Gerard, enciende la luz -pidió Sergio moviéndose torpemente a tientas
- Yo no me levanto.
- Vaaaaaago -se escuchó la voz de Pedro en la oscuridad.
- No quiero problemas. Meteros en las camas que queráis. Eso sí, no la liéis mucho.
Gerard se tumbó hacia arriba con las manos en la nuca. Sus ojos se iban acostumbrando lentamente a aquella oscuridad. Se sentía un poco atontado por todo lo que había consumido. Vio de reojo como Bojan se levantaba y se ponía de pie a su lado en la cama, quedando encurvado, ya que era lo máximo que le permitía la litera al estar en la cama de abajo.
- Eh, escolta, on vas? / Eh, oye, dónde vas? -se sacó las manos de la nuca y las apoyó en el colchón, preparado para reincorporarse.
- On creus què vaig, joder? / Dónde crees que voy, joder? -Bojan, manteniendo el equilibrio en el colchón poco estable, levantó una pierna para cruzar y pasar por encima de Gerard, que le impedía su salida ya que la litera estaba pegada a la pared.
- Queda't aquí si vols / Quédate aquí si quieres -soltó sin pensárselo dos veces.
Bojan no siguió con su avance. Se mantuvo de pie en el colchón -encorvado-, con un pie a banda y banda del cuerpo de Gerard, sin completar el cruce.
3 comentaris:
Pero este mariconeo que essssssssssss!!!! anda, con lo macho que parece Busquets y mira!! que fuerteeeeee!!
jajaja ahora tendran que salir del armario segun Pedritooo!!! que puto!!
Ahora habrá folleteo en la habitacion de Gerard entre Pedrito y Busi, Piqué y Bojan hablarán de sus cosas de mariconeo y futbol y Messi soñará con sus amados langohtino pehcanovaaaa!!!
Hoy toca el 12! no me toqueis el potorro que me tenéis mareá eh?
NOOOOOOO!
Porqué nos dejáis así, jo xDDD
Pedro y Busquets saliendo del armario, ja! Qué grcia esa situación xD
Os estáis columpiando eh?? que toca 2 capitulos nuevos por lo menos!
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