Rápidamente llegó a la habitación de Gerard. Aunque la puerta estuviera cerrada, no se molestó en picar y la abrió de par en par. Dio un paso adelante hecho una furia y lo vió tumbado en su litera, con una revista en las manos y mirándolo con cara divertida por encima de ésta.
- Necessites res?1 - dijo el rubio con inocencia. Sabía perfectamente lo que estaba haciendo y por qué Bojan estaba allí.
- Jo? Però què dius!2
- Em trobaves a faltar, potser?...3 - después de decir esto, no pudo mantenerse serio y una sonrisa irónica apareció lentamente en su rostro, tal y como Gerard Piqué solo podía hacer. Le delató.
Bojan suspiró y cerró los ojos unos segundos. A Gerard le encantaba ver como ponía de los nervios a ese crío y hacía esfuerzos inútiles para intentar serenarse.
- Vindràs o no!?4 -espetó el muchacho finalmente.
No esperó a escuchar la respuesta de Gerard. Simplemente, después de decir eso, cogió y se fue de la misma manera en la que había venido: de malas maneras y hecho una furia. Bojan no quería pasar ni un segundo más humillándose delante de aquel rubio prepotente. No entendía porqué había ido a su habitación a pedirle explicaciones sobre porqué no estaba en la fiesta de sus amigos Busquets i Pedro. No estaba dispuesto a entrar en su juego otra vez. Por desgracia -se dijo a si mismo-, el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.
Gerard se quedó parado al ver que Bojan se había ido repentinamente. Él, acostumbrado a aconseguir todo lo que quería y que los críos le siguieran el juego, estaba histérico al ver que no se salía con la suya y que Bojan no era tan fácil de manipular como parecía.
En la habitación de Sergio i Pedro ya comenzaba a haber un poco más de gente. La música ensordecedora salía de los altavoces colocados estratégicamente en la habitación. Casi todos los ojos de aquella estancia concentrados en la televisión donde se estaba disputando una interesantísima partida al Pro. Un par de ojos se mantenía al margen -Sergio i Pedro-, que en vez de estar con los demás, se miraban mutuamente mientras reían y conversaban con un brillo especial en sus miradas. Las bebidas ya comenzaban a rular. Los vasos llenos hasta arriba del alcohol que les había proporcionado el hermano de Busquets.
Bojan entró en la habitación, no sin antes asegurarse de que ningún monitor, entrenador, profesor, etc. pudiera estar rondando por allí. El paseo de la habitación de Gerard a la de sus compañeros le había permitido calmarse un poco y sentirse mejor consigo mismo al haber acabado siendo él el que plantara a Gerard y no al revés. Sergio Busquets apartó durante unos segundos la mirada de Pedro para observar a Bojan con una ceja levantada, preguntándose que habría ocurrido, aunque más o menos se lo pudiera imaginar...
No hacia ni dos segundos que Bojan acababa de pisar el suelo de la estancia cuando todo el mundo interrumpió lo que estaba haciendo para mirar dónde el estaba. Ninguna conversación interrumpía aquel momento de silencio, excepto la música que seguía sonando, como si todo aquello no fuera con ella. Algunos se avisaron entre sí con algun codazo para avisar al otro de que mirara hacia allí, hacia la puerta, sin disimulo. Bojan se sintió muy incómodo. No entendía que estaba pasando hasta que notó una presencia a escasos centímetros de él. Un súbito conocimiento de quién podía ser le atravesó por la mente y le heló la sangre por unos segundos. ¿Podía ser que les hubiesen pillado? Decidió armarse de valor y girarse lentamente para encontrarse cara a cara con...Gerard Piqué.
- Ei, què passa -dijo, pero todo el mundo estaba con la misma reacción de sorpresa al verle por allí. Todo el mundo sabía que Gerard Piqué pasaba de las fiestecillas de los de 15 y 16 años y que se iba con sus amigos fuera de la Masia.
Saliendo prácticamente de la nada, apareció un Pedro bastante contento con un hielo en la mano.
- ¡Hola! -todas las miradas se posaron sobre él con una creciente curiosidad- He venido a romper el hielo.
El muchacho, de movimientos algo torpes y gran sonrisa de dientes mal colocados, rebentó el hielo contra el suelo, que se rompió en mil pedazos con un ruido estrepitoso que la música no logró callar.
- Ya está. Roto.
Un gran silencio reinó en la habitación. Miradas expectantes y chicos alucinados que se preguntaban qué gracia tenía aquello. Pedro, con la misma sonrisilla de antes en la cara hizo un gesto en la mano como diciendo "¿Lo pillas?" y se comenzó a reir a carcajadas de su propia broma.
Bojan suspiró y cerró los ojos unos segundos. A Gerard le encantaba ver como ponía de los nervios a ese crío y hacía esfuerzos inútiles para intentar serenarse.
- Vindràs o no!?4 -espetó el muchacho finalmente.
No esperó a escuchar la respuesta de Gerard. Simplemente, después de decir eso, cogió y se fue de la misma manera en la que había venido: de malas maneras y hecho una furia. Bojan no quería pasar ni un segundo más humillándose delante de aquel rubio prepotente. No entendía porqué había ido a su habitación a pedirle explicaciones sobre porqué no estaba en la fiesta de sus amigos Busquets i Pedro. No estaba dispuesto a entrar en su juego otra vez. Por desgracia -se dijo a si mismo-, el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.
Gerard se quedó parado al ver que Bojan se había ido repentinamente. Él, acostumbrado a aconseguir todo lo que quería y que los críos le siguieran el juego, estaba histérico al ver que no se salía con la suya y que Bojan no era tan fácil de manipular como parecía.
En la habitación de Sergio i Pedro ya comenzaba a haber un poco más de gente. La música ensordecedora salía de los altavoces colocados estratégicamente en la habitación. Casi todos los ojos de aquella estancia concentrados en la televisión donde se estaba disputando una interesantísima partida al Pro. Un par de ojos se mantenía al margen -Sergio i Pedro-, que en vez de estar con los demás, se miraban mutuamente mientras reían y conversaban con un brillo especial en sus miradas. Las bebidas ya comenzaban a rular. Los vasos llenos hasta arriba del alcohol que les había proporcionado el hermano de Busquets.
Bojan entró en la habitación, no sin antes asegurarse de que ningún monitor, entrenador, profesor, etc. pudiera estar rondando por allí. El paseo de la habitación de Gerard a la de sus compañeros le había permitido calmarse un poco y sentirse mejor consigo mismo al haber acabado siendo él el que plantara a Gerard y no al revés. Sergio Busquets apartó durante unos segundos la mirada de Pedro para observar a Bojan con una ceja levantada, preguntándose que habría ocurrido, aunque más o menos se lo pudiera imaginar...
No hacia ni dos segundos que Bojan acababa de pisar el suelo de la estancia cuando todo el mundo interrumpió lo que estaba haciendo para mirar dónde el estaba. Ninguna conversación interrumpía aquel momento de silencio, excepto la música que seguía sonando, como si todo aquello no fuera con ella. Algunos se avisaron entre sí con algun codazo para avisar al otro de que mirara hacia allí, hacia la puerta, sin disimulo. Bojan se sintió muy incómodo. No entendía que estaba pasando hasta que notó una presencia a escasos centímetros de él. Un súbito conocimiento de quién podía ser le atravesó por la mente y le heló la sangre por unos segundos. ¿Podía ser que les hubiesen pillado? Decidió armarse de valor y girarse lentamente para encontrarse cara a cara con...Gerard Piqué.
- Ei, què passa -dijo, pero todo el mundo estaba con la misma reacción de sorpresa al verle por allí. Todo el mundo sabía que Gerard Piqué pasaba de las fiestecillas de los de 15 y 16 años y que se iba con sus amigos fuera de la Masia.
Saliendo prácticamente de la nada, apareció un Pedro bastante contento con un hielo en la mano.
- ¡Hola! -todas las miradas se posaron sobre él con una creciente curiosidad- He venido a romper el hielo.
El muchacho, de movimientos algo torpes y gran sonrisa de dientes mal colocados, rebentó el hielo contra el suelo, que se rompió en mil pedazos con un ruido estrepitoso que la música no logró callar.
- Ya está. Roto.
Un gran silencio reinó en la habitación. Miradas expectantes y chicos alucinados que se preguntaban qué gracia tenía aquello. Pedro, con la misma sonrisilla de antes en la cara hizo un gesto en la mano como diciendo "¿Lo pillas?" y se comenzó a reir a carcajadas de su propia broma.
- Puto Pedro, ya va contentillo. - dijo Sergio riendo - Anda, siéntate que te toca jugar.
Gerard se sintió un poco fuera de sitio al sentirse tan observado, parecía que les hubiera cortado el rollo. Seguramente, todos se deberían estar preguntando por qué estaba él ahí cuando en teoria se llevaba tan mal con Bojan.
- Oshe, qué hase ehte acá? - preguntó Messi a Bojan, desde un rincón, mirando de reojo a Gerard.
El susodicho se hizo el despistado, como si no hubiera visto nada, pero en realidad se había dado cuenta de la reacción de Messi. El rubio miró a Bojan con indiferencia y se sentó en una cama. No le importaba qué pensaran los demás, y lo que estaba claro era que no iba a marcharse.
Pedro seguía riendo de su ocurrencia y no podía concentrarse en el juego, así que le dio el mando a otro y se echó en el suelo sin poder parar de reír. Bojan le intentaba meter un trozo de pizza en la boca, lo que hacía que Pedro aún riera más y él empezara a reír también. Encendieron la música y empezaron a bailotear y a beber, mientras tres o cuatro chavales seguían delante de la televisión jugando a la Play; cada vez armaban más jaleo.
Al principio, Gerard observava a todos los chavales desde su sitio en la cama. De vez en cuando, éstos le observaban todavía extrañados. Ya que se había quedado, lo menos que podía hacer era levantarse e intentar disfrutar del último mes que le quedaba allí, aunque eso sólo lo supiera él. Piqué no le había dado la más mínima importancia a que Bojan no le hubiese dirigido ni una sola mirada desde que había llegado, así que se puso en pie y fue donde estaban Messi, Pedro, Bojan y Sergio preparándose unos cubatas.
- ¿De qué os los estáis haciendo? - les preguntó.
- De 43 con coca-cola - contestó Messi, ya sin molestarle que él estuviera en la fiesta. Había comprendido que algo había cambiado.
- Pff... - resopló el rubio - qué empalagoso. Anda, dejadme que os prepare yo unos, chavalines. - Uy que nos quiere emborrachaaaar, que nos quieres haceeeeeeer - Pedro seguía con lo suyo y no dejaba de molestar a Sergio dándole puñetazos en las costillas.
- Calla Pedro, vete a bailar salsa o algo de tu pueblo - Bojan le mandó hacia otra parte con un suave empujón en la espalda.
Pedro fue bailando algo parecido a la salsa, arrastrando consigo a Busquets, hacia la puerta a saludar al grupo que acababa de entrar. Se había juntado mucha gente en la habitación y se lo estaban pasando genial, y Gerard y Bojan estaban preparando más bebidas para las esponjas que tenían por amigos.
- ¡Oshe shavaleh! No eh por fahtidiar la fantáhtica fiehta, pero me parese que se aserca alguien... - advirtió Leo desde la puerta, intentando mantener el equilibrio.
- ¡Mierda! ¡Esconded el alcohol y parad la musica! - gritó uno de los chicos.
Rápidamente escondieron las bebidas bajo las camas y en los armarios y simularon estar sentados charlando animadamente -porque charlando tranquilamente sería muy sospechoso-. Apagaron las luces del techo y la sala quedó iluminada simplemente por la que emitía la tele, después aguardaron a que el supuesto profesor llegara.
Bojan, que se sentó en el suelo apoyando la espalda en la cama que quedaba de frente a la puerta, notó un sutil roce en su nuca. Al darse la vuelta, se encontró a Gerard sentado detrás suyo, con las piernas a lado y lado de su cuerpo, mirando hacia la puerta con cara de despistado. Éste, al darse cuenta de que Bojan se había girado, le guiñó un ojo.- Beu5 - dijo acercándole el vaso a la boca.
- No, gràcies.6 - dijo Bojan, con cara de extrañado.
- Beeeu.
- Que no, prefereixo esperar-me a més tard.7 - dicho esto, se apartó un poco - Leo, ¿viene alguien o no? - preguntó impaciente.
Messi, que seguía vigilando en la puerta, se giró con una gran sonrisa a sus amigos.
- ¡Falsa alarma!
- Joooodeeer Leo - hubo un quejido general.
- ¡La concha de vuehtra madreeeeeeeeeee!
Volvieron poner la música y a coger de nuevo cada uno su cubata; en la habitación apestaba a alcohol y cada vez estaban todos más borrachos -excepto Bojan y algún otro que de momento sólo iban con el puntillo-. Encendieron las luces de las mesillas para que no se viera mucho desde fuera.
- Vaya, todavía estoy sorprendido de la capacidad de convicción que tiene Bojan... -comentó Sergio pasado un rato.
Gerard tardó unos segundos en responder, con la mirada perdida y sus cejas muy juntas en una expresión de concentración.
- Tu sí que tienes capacidad de convicción -dijo distraído con el cubata en la mano, pensando en como Sergio llevaba a Pedro por donde quería y siempre le acababa convenciendo.
El sonido de un muchacho vomitando captó la atención de Gerard y Sergio, que interrumpieron la conversación. No pudieron ver quién había sido el causante porque en la habitación ya no cabía ni un alfiler. Aquello estaba degenerando demasiado. Sin pensarselo demasiado, Gerard propuso un plan alternativo. No le hacía mucha gracia seguir allí.
- Vayamos a mi habitación -dijo a la oreja de Sergio.
______________________________________________________________________
1. ¿Necesitas algo?
2. ¿Yo? ¡Pero qué dices!
3. ¿Me echabas de menos, quizás?...
4. ¿¡Vendrás o no!?
5. Bebe
6. No, gracias
7. Que no, prefiero esperarme a más tarde
3 comentaris:
PERO... Perdón?!
Piqué y el Sergio, a la habitación de Piqué? Pero, pero... ¿Cómo nos dejáis así? OMG
Bueno, Messi como siempre, que me encanta como habla xDDDD
Y el señor Piqué intentando emborrachar a Bojan, gñé xD
Que fuerte!! Pique le va a poner los cuernos a Bojan con Sergio, y el Pedro? Pobrecillo. Juas!
Capitulo nueve melaagarrasymelamueves :)
LA CONCHA DE VUEHTRA MADREEEEEEEEEE! eso me ha matao, que putas que sois!
pa puto, el Gerardo, que namá que quiere follar, ahora con el Busquets... andaaa!! a quien tiene q llevarse a su habitacion es al Bojaaan!
Pobre Pedrito, tanto romper el hielo y mira como se lo paga Piqué!
QUIERO EL DIEZ YAAAAAA!
Publica un comentari a l'entrada