- Eh..toy harto, Boshan! Te huro q... que n.. no..no aguan..to máh! - decía Messi como podía, pues el llanto hacía que hablara a trompicones.
- Y no eres el único, se están pasando muchísimo últimamente. Se van a enterar... - dijo Bojan mentras consolaba como podía a su amigo, que se había quedado sin sus botas de fútbol porque la pandilla de Piqué se las habían colado en el tejado del polideportivo y el pobre no podría jugar hasta que no le llegaran otras.
Esa noche, Messi y Bojan se sentaron como siempre en la mesa del comedor para cenar, pero se cambiaron a un sitio desde dónde pudiesen ver a Gerard Piqué. Cuando la comida ya estaba servida, Bojan le dió un codazo a Messi y le guiñó un ojo de manera significativa.
- ¿Qué has hecho? -preguntó el joven argentino en voz baja y con cara de asustado.
Esa noche, Messi y Bojan se sentaron como siempre en la mesa del comedor para cenar, pero se cambiaron a un sitio desde dónde pudiesen ver a Gerard Piqué. Cuando la comida ya estaba servida, Bojan le dió un codazo a Messi y le guiñó un ojo de manera significativa.
- ¿Qué has hecho? -preguntó el joven argentino en voz baja y con cara de asustado.
- Ahora lo verás... Nos vamos a reír un poco - contestó Bojan, sin apartar la mirada de Gerard.
Ambos esperaron impacientemente a que Piqué se metiera en la boca el primer pedazo de carne. En cuanto masticó dos veces, su cara pasó de la felicidad al asco al descubrir que las especias que llevaba la carne que se estaba comiendo eran en realidad comida de pez. Apartó la silla bruscamente hacia atrás -ésta rechinó- y se puso de pie.
- ¡QUIN FÀSTIC, què és això!1 -dijo escupiendo y cogiendo el vaso de agua.
- ¡QUIN FÀSTIC, què és això!1
Messi y Bojan estallaron a carcajadas. Las tres o cuatro mesas que habían alrededor de Gerard y los dos chicos miraban riéndose sin saber de qué, porque el único que realmente sabía qué pasaba era Bojan. Gerard, con cara de asco insuperable, bebía un vaso de agua tras otro intentando quitarse el sabor de la comida de pez.
- De què rieu, eh? NO TÉ GRÀCIA!2 -dijo de la manera más amenazadora que le salió, pero todos los esfuerzos por hacer callar a los chavales fueron inútiles, ya que estaban en pleno ataque de risa y no podían parar.
Las cocineras intentaron calmar el comedor, y los días siguientes los profesores buscaron al culpable sin éxito.
- De què rieu, eh? NO TÉ GRÀCIA!2 -dijo de la manera más amenazadora que le salió, pero todos los esfuerzos por hacer callar a los chavales fueron inútiles, ya que estaban en pleno ataque de risa y no podían parar.
Las cocineras intentaron calmar el comedor, y los días siguientes los profesores buscaron al culpable sin éxito.
La semana siguiente fue bastante tranquila en cuanto a bromas. Bojan y Messi, muy amigos, estaban sentados a la sombra apoyados en la fachada del edificio exterior y charlando animadamente. Piqué se dirigía al despacho del director a avisarle que ya había terminado su castigo que debía cumplir cada día, porque al fin le habían llamado la atención sobre las constantes "bromas" que gastaba. Al pasar por delante de Bojan y Messi y verlos tan contentos y cómplices, notó cómo le empezó a hervir la sangre.
- Eh, tu, Robin Hood.. - Piqué llamó a Bojan, parado delante de él. - Ten cuidado, que ya sé por dónde vas... - con esta advertencia, siguió su camino dejando a un Bojan descolocado.
Las semanas siguientes transcurrieron rápidas y prácticamente sin incidentes, cosa que sorprendió mucho a Bojan. Él dejó de inventar bromas para vengarse de Gerard cuando se dió cuenta de que era en lo único que pensaba todo el día. No iba a permitir que su mundo girara en torno a ese chico. Gerard Piqué no era nadie para él, además, parecía que estos últimos días andaba sombrío, y ya no se le escuchaba reir por tonterías que antes sí le hacían reir.
Las semanas siguientes transcurrieron rápidas y prácticamente sin incidentes, cosa que sorprendió mucho a Bojan. Él dejó de inventar bromas para vengarse de Gerard cuando se dió cuenta de que era en lo único que pensaba todo el día. No iba a permitir que su mundo girara en torno a ese chico. Gerard Piqué no era nadie para él, además, parecía que estos últimos días andaba sombrío, y ya no se le escuchaba reir por tonterías que antes sí le hacían reir.
Los viernes tenían entreno a última hora, y cada semana le tocaba a uno del equipo guardar el material y echar la llave. Bojan apagó la luz del vestuario y se agachó a coger sus botas que había soltado al lado de la puerta, pero vio que había una luz ténue que salía por debajo de la puerta de uno de los vestuarios. Sin encender la luz, se acercó hasta la puerta y puso la oreja sin hacer ruido para oír qué pasaba al otro lado, pero sólo se oían unos sollozos ahogados. Decidió entreabrir la puerta para asegurarse de que todo iba bien. Apoyó su fina mano sobre la puerta y la empujó suavemente. Se quedó helado. Una figura sentada en uno de los bancos, con los codos apoyados en las rodillas y la cabeza entre las manos. Su espalda convulsionaba levemente por los sollozos. Lo que nunca hubiese esperado Bojan, es que esa persona, fuera ni más ni menos que el gran Gerard Piqué. Ahora le veía allí, tan vulnerable, tan frágil, tan débil, tan solo... Bojan se obligó a quitarse esos pensamientos de la cabeza y a retirarse de la misma manera que había venido, sin que nadie se diera cuenta, pero algo le impedía marcharse de allí sin más. Se maldijo a si mismo por no ser lo suficientemente fuerte para alejarse y sin que su cuerpo le obedeciera, sus pies le dirigieron lentamente hacia donde estaba Gerard. No sabía si estaba haciendo lo correcto, o como reaccionaría Gerard. ¿Podría estar actuando? ¿Podría ser una jugada del rubio, otra de sus bromas? Bojan siguió acercándose silenciosamente al chico a pesar de estar manteniendo una discusión con él mismo. Cuando estaba a tan sólo un paso de él, carraspeó sin saber qué decir ni qué hacer.
Gerard levantó la cabeza y su expresión se endureció de golpe.
- Què fas tú aquí, què vols?3 - preguntó mientras se secaba las lágrimas con el dorso de la mano.
- És que t'he escoltat plorar i...4 - Bojan seguía sin saber qué decir.
- Jo no estic plorant - contestó, intentando controlar la voz por culpa de las convulsiones. - Deixa de fumar-te coses, tio.5
- Com vulguis, imbècil6 - el más pequeño se enfadó, se dio la vuelta y echó a andar hacia la puerta.
- Eh, espera, espera... -la voz de Piqué ahora era más suave- No te enfades conmigo porfavor, no era mi intención.
Bojan se paró en seco y se giró, mirándole con una ceja levantada, no sabiendo muy bien a que estaba jugando Gerard. Parecía que éste iba en serio, así que al final acabó accediendo a acercarse de nuevo. Se quedaron sentados unos segundos en silencio, en los que Bojan decidió darle su tiempo a Gerard para que hablara.
- Me voy al Manchester, me han fichado -soltó de golpe
Bojan le miró con los ojos muy abiertos
- ¡Vaya! Pero eso es genial -dijo Bojan alegrándose por su compañero, pero al ver que éste no respondía con el mismo entusiasmo vio que era ahí donde estaba el problema- ¿O no?
Gerard volvió a hundir la cara entre sus manos
- ¡Anímate! Ya verás cuando se enteren los demás, se van a morir de la envidia y... -antes de que Bojan acabara de hablar, Gerard levantó la cabeza alarmado y le miró de manera seria
- No, escucha Bojan, esto no lo sabe nadie, ¿entiendes? Eres el único que lo sabe, y de momento no se va a enterar nadie más -Bojan puso cara de no comprender y Gerard siguió hablando- No quiero tener que estar fingiendo todo el día que estoy feliz y que todo va bien, porque si no lo hiciera los demás comenzarían a preguntarse qué pasa y porqué no soy el mismo de antes.
- Está bien, no diré nada -acabó contestando Bojan, fijándose en los ojos de Gerard de increíble color azul en los que nunca antes se había fijado de esta manera.- Tarde o temprano los chicos verán que te has ido, y que su día a día mejora sin tus estúpidas bromas.
Bojan apartó la mirada rápidamente y fijó la vista en sus pies al ver que la mirada de Gerard iba cambiando a una expresión de desagrado ante sus palabras. Bojan ya se esperaba un golpe y de hecho entrecerró los ojos esperando su llegada imminente, pero nada sucedió. Abrió un ojo para mirar a Gerard, pero este seguía con una mirada inexpresiva y hueca, y lo único que hizo fue sonreir amargamente.
- Exacto, aquí todo estará mejor sin mí. Aunque no me quiera ir, debo hacerlo.
- No, espera, tampoco quería decir eso... -Bojan intentó arreglar las cosas moviendo las manos nerviosamente. Gerard Piqué era un idiota, pero tampoco deseaba que se marchara con la idea de que todo el mundo le odiaba allí y deseaban que se marchara, porque tampoco era verdad ya que a pesar de todo, era un jugador excelente y en el fondo era buena persona. Sólo era el típico chico que llevaba una coraza de malo.
- No pasa nada, no pretendas arreglar las cosas ahora. Que tu y yo nos odiamos es un hecho, y que te haya contado esto no cambia las cosas entre nosotros. Ahora no te creas que vamos a ir de colegas, ¿lo pillas? -dijo secamente Gerard.
A Bojan le cambió la cara de golpe y sin pensarlo dos veces se levantó y se fue pitando de allí, arrepintiéndose de haberse preocupado por Gerard Piqué, enfadado consigo mismo por haber creído que en realidad no era como parecía, y que las apariencias engañaban.
- Eh, espera, espera... -la voz de Piqué ahora era más suave- No te enfades conmigo porfavor, no era mi intención.
Bojan se paró en seco y se giró, mirándole con una ceja levantada, no sabiendo muy bien a que estaba jugando Gerard. Parecía que éste iba en serio, así que al final acabó accediendo a acercarse de nuevo. Se quedaron sentados unos segundos en silencio, en los que Bojan decidió darle su tiempo a Gerard para que hablara.
- Me voy al Manchester, me han fichado -soltó de golpe
Bojan le miró con los ojos muy abiertos
- ¡Vaya! Pero eso es genial -dijo Bojan alegrándose por su compañero, pero al ver que éste no respondía con el mismo entusiasmo vio que era ahí donde estaba el problema- ¿O no?
Gerard volvió a hundir la cara entre sus manos
- ¡Anímate! Ya verás cuando se enteren los demás, se van a morir de la envidia y... -antes de que Bojan acabara de hablar, Gerard levantó la cabeza alarmado y le miró de manera seria
- No, escucha Bojan, esto no lo sabe nadie, ¿entiendes? Eres el único que lo sabe, y de momento no se va a enterar nadie más -Bojan puso cara de no comprender y Gerard siguió hablando- No quiero tener que estar fingiendo todo el día que estoy feliz y que todo va bien, porque si no lo hiciera los demás comenzarían a preguntarse qué pasa y porqué no soy el mismo de antes.
- Está bien, no diré nada -acabó contestando Bojan, fijándose en los ojos de Gerard de increíble color azul en los que nunca antes se había fijado de esta manera.- Tarde o temprano los chicos verán que te has ido, y que su día a día mejora sin tus estúpidas bromas.
Bojan apartó la mirada rápidamente y fijó la vista en sus pies al ver que la mirada de Gerard iba cambiando a una expresión de desagrado ante sus palabras. Bojan ya se esperaba un golpe y de hecho entrecerró los ojos esperando su llegada imminente, pero nada sucedió. Abrió un ojo para mirar a Gerard, pero este seguía con una mirada inexpresiva y hueca, y lo único que hizo fue sonreir amargamente.
- Exacto, aquí todo estará mejor sin mí. Aunque no me quiera ir, debo hacerlo.
- No, espera, tampoco quería decir eso... -Bojan intentó arreglar las cosas moviendo las manos nerviosamente. Gerard Piqué era un idiota, pero tampoco deseaba que se marchara con la idea de que todo el mundo le odiaba allí y deseaban que se marchara, porque tampoco era verdad ya que a pesar de todo, era un jugador excelente y en el fondo era buena persona. Sólo era el típico chico que llevaba una coraza de malo.
- No pasa nada, no pretendas arreglar las cosas ahora. Que tu y yo nos odiamos es un hecho, y que te haya contado esto no cambia las cosas entre nosotros. Ahora no te creas que vamos a ir de colegas, ¿lo pillas? -dijo secamente Gerard.
A Bojan le cambió la cara de golpe y sin pensarlo dos veces se levantó y se fue pitando de allí, arrepintiéndose de haberse preocupado por Gerard Piqué, enfadado consigo mismo por haber creído que en realidad no era como parecía, y que las apariencias engañaban.
_____________________________________________________________________
1. ¡QUÉ ASCO, qué es esto!
2. ¿De qué os reís, eh? ¡NO TIENE GRACIA!
3. ¿Qué haces tu aquí, qué quieres?
4. Es que te he oído llorar y...
5. Yo no estoy llorando. Deja de fumarte cosas, tío
6. Como quieras, imbécil
5 comentaris:
con el glamour que tengo y leyendo estas cosas haber si se pone mas interesante no me estaaaa enganchandoooooooooo xD pero bueno esta bien
Mmmmm
Esto va pillando una forma muy guay :) Colgad más cositas para ir opinando, que la cosa se one interesante!
Folleteo ahí en los baños!! jo tias, que mañana cuando vea a Piqué voy a pensar cosas guarrillas de él!
a seguirlo yaaaaaaaaaa!
Vale, no sé como coño he borrado el comentario pero el caso es que ya no está ._.'
así que, nada, que eso, que lo sigais
Más, más, más! quereeeeeemos más (8)
daros vida!
Iris D.
Publica un comentari a l'entrada